Sergio Katz es uno de los 30 ex combatientes judíos de la Guerra de Malvinas, formó parte del desembarco del 2 de abril en Puerto Argentino y contó que la bandera que flameó la selección durante el partido contra Inglaterra lo emocionó “hasta las lágrimas”.
“Se me puso la piel de gallina, y ya no podía contener las lágrimas. El valor y el coraje de poder hacerlo ante la negativa de la FIFA de llevar cualquier emblema que tenga que ver con las islas. Sin duda fue de una emoción enorme y hasta las lágrimas. Fue un claro reclamo de soberanía y reivindicación, y un claro homenaje a los 649 héroes, sin duda”, dijo.
Enfatizó que “fue un campo de batalla simbólico, fue una guerra futbolística, para llamarla así, y dejar lo bélico de lado, Yo creo que como que la gente tenía esa deuda y ese reconocimiento hacia los veteranos de guerra”.
Entre las primeras reacciones tras el partido dijo que “los vecinos, todos pintados con camisetas celeste y blanca, gritaban es para vos Sergio, es para vos. Yo no lo podía creer, no lo podía entender”.



