“La propuesta es derogar la ley y volver a esconder los excesos de nutrientes críticos en los envases de productos procesados y ultraprocesados. Creemos que es un atropello a derechos básicos como el acceso a información clara, sencilla y rápida de interpretar al momento de elegir qué consumir”.
Además, remarcó que enfermedades como la obesidad, la diabetes, la hipertensión y los problemas cardiovasculares están estrechamente vinculados a una alimentación inadecuada.
Según recordó, una evaluación realizada por el Ministerio de Salud mostró que el 90% de las personas conoce y utiliza los sellos al momento de comprar, mientras que entre el 50% y el 60% modificó sus decisiones de consumo a partir de esa información.
“La ley no solo sirve para orientar las compras, sino que además protege a niños, niñas y adolescentes porque limita la presencia de productos con sellos en escuelas y en programas alimentarios”.



