El titular de la OMIC, Pablo Daguerre, explicó que aumentaron los reclamos vecinales por el hostigamiento que realizan algunas empresas a usuarios que adeudan servicios.
“Durante el último tiempo se han incrementado consultas vinculadas justamente a gestiones de cobro extrajudicial, eso incluye llamados reiterados, mensajes amenazantes, contactos con familiares e incluso en algunas oportunidades llaman a los dueños del local donde trabaja aquella persona que tiene una deuda. En muchos casos, si no pagan la deuda en determinado tiempo pueden tener algunos embargos o denuncias penales que por supuesto no existen”, dijo.
Explicó que “el hostigamiento por parte de empresas de cobranza puede ser denunciado. Advertimos que existe una deuda, pero ninguna firma está habilitada a ejercer prácticas intimidatorias ni a vulnerar los derechos de los consumidores”.
En muchos casos las empresas de telecomunicaciones o bancos, tarjetas de crédito “venden deuda a estudios jurídicos o a empresas de cobranza, en muchos casos deudas que han vencido. En definitiva, lo que reciben es toda una base de datos donde están todos los datos personales que tienen como objetivo que se le pague la deuda y a partir de ahí hacen llamados intimidatorios”.



